Campeonato Regional Absoluto 2026
8 jun 2026
Del 4 al 7 de junio se ha disputado en el Espacio TYCE de Guadalajara el Campeonato Regional Absoluto, de Veteranos y Femenino de ajedrez, jugando por un lado la categoría absoluta y los veteranos, mientras que las 8 mujeres participantes han disputado el campeonato en un grupo independiente.
Ronda 1
La primera ronda tuve enfrente a José Manuel Tofino Arrogante, un jugador de Nuestro Ajedrez en Europa ante el que no tengo precedentes. La partida comenzó con una Variante Tarrasch de la Defensa Francesa, en la que mi rival se expandió en el flanco de dama. Tras unas jugadas, tenía la llave para abrir la columna a:

Posición tras 19…De6.
En la posición del diagrama jugué 20.axb5, aunque quizá debí haber mantenido la tensión con 20.Ad1. En las siguientes jugadas tuve la sensación de perder un poco el hilo de la partida y permití cierto contrajuego de mi rival en el flanco de rey. Sin embargo, mi oponente omitió un detalle táctico unos movimientos después, en el siguiente diagrama:

Posición tras 29…Dh5??.
La dama de mi rival jugó desde f5 hasta h5, siendo una de las ideas permitir a las torres el acceso hasta f3. Sin embargo, la dama en h5 no tiene muchas casillas disponibles, lo que permite el golpe 30.g4, que gana material, ya que tras 30…Dh6 31.g5 el peón ataca a la dama y a la torre de f6. Ya con la ventaja de material, la victoria no estuvo en duda y cerré la partida tejiendo una red de mate con mis torres.

Posición tras 48.Tee7. No hay defensa contra Tc8.
En el resto de tableros, los favoritos cumplieron con su papel.
Ronda 2
En la segunda ronda me tocó conducir las piezas negras ante Javier Díaz Martín, un jugador de Guadalajara ante el que no tengo partidas previas. El duelo comenzó con una Apertura Inglesa en la que de primeras logré igualar con cierta comodidad. Poco a poco, la inercia de la posición parecía favorable al negro, llegándose a un punto en el que tuve la sensación de estar cerca de la victoria, pero el frío módulo indica que la posición está igualada y mi rival encontró una primera defensa sobre el alambre:

Posición tras 23…Aa5.
El negro acaba de jugar su alfil a a5, atacando la torre blanca de e1 y cubriendo la casilla d2, a la que podría escapar el caballo blanco tras un eventual avance con f5. Aquí mi rival encontró la secuencia 24.Tf1 f5 25.Ta1 Txa1 26.Dxa1 Ab4 27.Cd2, que salva el caballo gracias a que la dama puede dar jaque en a2 a continuación.
Unos movimientos después gané un peón, aunque no era fácil la conversión, al no quedar mucho material. La máquina dice que mi mejor oportunidad llegó en la siguiente posición:

Posición tras 34.Af3.
En el diagrama anterior ya me quedaba poco tiempo y decidí mover 34…Rh7, para quitarme de posibles jaques en la octava fila. El módulo propone avanzar con 34…f4 y después con el peón a d2. Aún así, todas las piezas blancas están colaborando para bloquear el peón d negro y no es fácil desbordar las defensas blancas.
Unos movimientos después, una omisión táctica por mi parte permitió a mi rival recuperar el peón y se firmaron las tablas.

Posición tras 40…f4.
En la posición anterior me decidí a avanzar el peón f, por si podía forzar, pero omití 41.Txd3, que seca completamente la posición, firmándose el empate.
En el resto de tableros, los favoritos cumplieron con sus pronósticos, aunque partidas como la de la primera mesa pudieron tener un resultado diferente.
Ronda 3
En la tercera ronda me tocó jugar con piezas blancas ante Alberto Magán González, otro jugador de Guadalajara ante el que no tengo precedentes. La Variante Najdorf de la Defensa Siciliana se dio en las primeras jugadas. No terminé de encontrar un plan que hiciese daño a mi rival ni de coordinar bien las piezas, por lo que me costó aprovechar el típico hueco en d5 de este tipo de estructuras.

Posición tras 16…Dc4.
Tras un rato de reflexión, no encontré nada mejor que jugar 17.Cb4 para dirigirme hacia d5, aunque sabía que ese plan implicaba en un futuro capturar con el peón. Unas jugadas después, mi rival me ofreció tablas y, dado que tenía mucho menos tiempo e incluso me veía algo peor, las acepté.

Posición tras 25…b4.
En el resto de tableros fue una ronda muy luchada: en la primera mesa, Hugo Chicote venció a Samuel Bustos en una partida complejísima; en la mesa dos, Mateo Corchón hizo un sacrificio de alfil en h7 para complicar la partida y vencer posteriormente a Ángel Collado; en la tercera mesa, Pablo Alcoba superó el Gambito Elefante de Antonio Castellanos o en la mesa 4, en la que se firmó el empate entre Teo Buzica y Wilbert Yáñez en una posición típica de la Variante Dragón que parecía buena para el negro.
Ronda 4
En la mañana del sábado 6 de junio me tocó manejar las piezas negras ante Juan Francisco Molina Gómez, un jugador del Club de Ajedrez Excalibur ante el que no tengo partidas precedentes. El juego comenzó con un Ataque Austriaco de la Defensa Pirc, en el que mi rival no tardó en cometer una imprecisión.

Posición tras 9…dxe5.
El principal problema del negro es la ubicación algo expuesta de su caballo de g4, que a su vez defiende al peón de e5, que es un objetivo de ataque blanco. Mi rival liquidó la tensión existente con 10.fxe5, permitiéndome solucionar mis problemas con 10…Cxe5.
Poco a poco, mis piezas encontraron buenas casillas y empecé a recolectar peones blancos.

Posición tras 17…Dxc2.
Tras la última jugada, la dama negra no solo ha capturado un peón, sino que ataca múltiples objetivos. En las siguientes jugadas, la actividad de las piezas negras fue muy superior a sus contrapartes blancas, cayendo los peones blancos como fruta madura hasta que, ya con cuatro peones de desventaja y sin contrajuego, mi rival decidió rendirse.
En el resto de tableros, lo más destacado ha sido la victoria de Hugo Chicote sobre Pablo Alcoba, que le sitúa como líder en solitario con pleno de puntos.
Ronda 5
En la quinta ronda me tocó un derby de habitación con el Maestro FIDE Wilbert Yáñez, quien también es el delegado provincial de Guadalajara, un jugador ante el que no tengo partidas previas.
La partida comenzó con la Variante del Dragón Acelerado de la Defensa Siciliana. En los primeros compases no encontré una buena forma de consolidar el espacio que da la formación Maróczy y me costó encontrar casillas para mis piezas. En esta fase no estaba nada cómodo y gasté aproximadamente media hora más que mi rival.

Posición tras 15.Ae1.
La tendencia de la partida comenzó a cambiar en esta posición, en la que mi rival jugó 15…e5, un avance de doble filo, que consolida el control de la casilla d4, pero cede a cambio la casilla d5 y limita la actividad del alfil negro de g7. En los siguientes movimientos, las piezas blancas comenzaron a tener sentido, especialmente cuando fui capaz de cambiar los alfiles de casillas claras.

Posición tras 22.Cxe4.
De repente, los caballos blancos encuentran acomodo en e4 y d5, generando molestias en la posición negra. En esta fase se notó que mi rival estaba más incómodo y toda la ventaja de tiempo que tenía prácticamente se evaporó, llegando ambos jugadores a esta fase de la partida con unos 10 minutos, que era muy poco tiempo para la complejidad de la posición. Una decisión importante llegó en el siguiente diagrama:

Posición tras 37…Df8.
Unas jugadas antes, había tenido un susto de que no valiese de milagro un sacrificio de caballo negro en f3, lo que me incitó a cambiar caballos en d4. Tras este cambio, el alfil negro encuentra algo de vida en e5, pero de otro modo habría que convivir con el molesto caballo negro de d4 en los apuros de tiempo. Con los dos jugadores utilizando ya el incremento, llegó un error importante por mi parte:

Posición tras 45…Df7.
En la posición del diagrama jugué 46.h4, con la idea de minar la estructura de peones negra del flanco de rey. Omití la réplica 46…Dh5, que clava el peón blanco y lo gana en la siguiente jugada, aunque ello supuso un cambio de damas que no restó a la posición un ápice de complejidad. Unos movimientos después, logré ganar un peón, pero la seguridad de mi rey estaba en entredicho:

Posición tras 54…Tgg1.
En la posición del diagrama moví 55.Txd6, porque no quería quitar al caballo de su ubicación defensiva. Mi rival no capturó la calidad, sino que trató de maniobrar con sus torres para buscar el jaque mate, permitiendo un resquicio para que mi rey se escabullese.

Posición tras 57…Rg7.
El negro amenaza mate con Th2, pero la jugada 58.f4 abre una vía de escape para el rey blanco que, sin embargo, no dejó de estar bajo el fuego de las piezas negras.

Posición tras 61…Rg6.
Las máquinas encuentran que el blanco tiene la maniobra 62.Tg8+, seguido de Ta8 para quitar al rey negro de la casilla g6. Sin embargo, en la partida no encontré nada mejor que 62.T4d6+ y poco después se firmaron las tablas tras una completa montaña rusa.
En el resto de tableros, Hugo Chicote continúa líder tras empatar ante Mateo Corchón, seguido por un grupo de jugadores con 4 puntos. Así, mis opciones de quedar campeón se han desvanecido tras esta ronda, pero aún puedo quedar en puestos que den acceso a premios en metálico.
Ronda 6
La última ronda me deparó llevar las piezas negras en un enfrentamiento ante Adrián Núñez Miranda, un jugador de Guadalajara ante el que no tengo partidas precedentes en mi base de datos, aunque hemos coincidido en bastantes torneos.
La partida comenzó con una Defensa Pirc, en la que el blanco planteó un esquema similar al Ataque 150 que condujo a una posición nueva y muy compleja antes de la jugada 10, lo que provocó que ambos jugadores quemásemos mucho tiempo contemplando las posibles complicaciones derivadas de las rupturas centrales disponibles. Una vez el centro se cerró, la posición era más cómoda para mi rival, que en la siguiente posición quizá se precipitó un poco al tratar de forzar los acontecimientos:

Posición tras 13…Tb8.
En la posición del diagrama, el blanco jugó 14.b4, un sacrificio temporal de peón para abrir líneas en el flanco de dama. Pese a la superioridad de fuerzas blancas en la zona, unos movimientos después mi adversario no vio claro el camino para progresar y decidió repetir la posición. Desde mi punto de vista, poco podía hacer por evitar esa repetición que condujo a las tablas en una posición en la que me veía inferior.

Posición tras 26.Ca7 y 28.Ca7.
El caballo blanco había oscilado tres veces entre las casillas b5 y a7, mientras la dama negra había hecho lo propio dos veces entre d8 y c7. Mi rival directamente ofreció las tablas, que yo habría forzado y reclamado con Dc7 en cualquier caso.
Conclusiones
Tras finalizar mis seis partidas, acabo con dos victorias y cuatro empates para un total de 4 puntos e invicto, tal como me sucedió en la edición del año pasado.
En el resto de tableros, Hugo Chicote firmó unas rápidas tablas ante Arturo Pastor que le aseguraron el título, mientras que Samuel Bustos y Mateo Corchón se impusieron, respectivamente, a Antonio Castellanos y Pablo Alcoba para reservar sus lugares en el podio.
Aunque parecía que el empate sería insuficiente para alcanzar un premio, finalmente el séptimo puesto obtenido en la clasificación final me reportó el quinto premio, puesto que Wilbert Yáñez y Arturo Pastor cogieron galardones de la categoría de veteranos.
La clasificación final y diferentes datos estadísticos del campeonato se pueden consultar en el siguiente enlace:
Paralelamente, se disputó el Campeonato de Castilla-La Mancha femenino, con la participación de ocho jugadoras, si bien en varias rondas ese número fue ostensiblemente más bajo, merced a los byes solicitados. Finalmente, Ángela Alcaraz dominó con mano de hierro este evento, seguida de Sara El Ammari y Vanesa Carrilero. La clasificación final y otros datos se pueden consultar en este enlace:
